El calzado es, literalmente, la base sobre la que el cuerpo se sostiene cada día. Y, sin embargo, es habitual elegirlo por estética, por precio o por comodidad inmediata sin valorar si es adecuado para el pie de cada persona. El resultado de este hábito lo terminamos viendo en nuestra consulta de podología en Muros y Milladoiro: problemas que podrían haberse evitado con un calzado correcto o con una valoración podológica a tiempo. ¿Quiere saber mucho más sobre esas consecuencias? Se lo contamos a continuación desde Raúl Bouzas Policlínica.
1. Durezas y callos por culpa del calzado incorrecto
La presión repetida en los mismos puntos del pie provoca, entre otras cosas, que la piel reaccione formando durezas y callos. Un zapato demasiado estrecho, con la puntera rígida o con la suela sin amortiguación suficiente, concentra la presión en zonas que no están preparadas para soportarla.
2. Uñas encarnadas
El calzado apretado en la puntera empuja los dedos hacia adentro y favorece que la uña, al crecer, se clave en la piel lateral. Es una de las consultas más frecuentes que atienden nuestros podólogos de Muros y Milladoiro y tiene un origen muy claro en la mayoría de los casos.
3. Deformidades progresivas del pie
El juanete es el ejemplo más conocido, pero no el único. El uso continuado de calzado inadecuado puede generar o agravar deformidades como el hallux valgus, los dedos en garra o el pie plano adquirido, especialmente en niños y adolescentes cuyo pie todavía está en desarrollo. En estos casos concretos, es preciso acudir a un servicio de podología infantil.
4. Alteraciones de la pisada y la postura
Un calzado que no distribuye correctamente la carga del pie modifica el patrón de la pisada. Y precisamente esa compensación se traslada hacia arriba: rodillas, caderas y columna acaban absorbiendo tensiones que no les corresponden. Para detectar este tipo de alteraciones antes de que generen dolor crónico, contamos con una herramienta realmente fiable: el estudio biomecánico de la pisada.
5. Fascitis plantar y tendinopatías
El uso prolongado de calzado plano sin soporte o de tacón alto en exceso sobrecarga la fascia plantar y el tendón de Aquiles. Son lesiones que una vez instauradas requieren de un tratamiento podológico específico y un tiempo de recuperación que podría haberse evitado.
6. Hongos e infecciones
El calzado que no transpira adecuadamente crea un ambiente de humedad y calor ideal para el desarrollo de hongos. Tenga en cuenta que la sudoración excesiva combinada con materiales sintéticos de baja calidad es una de las causas más habituales de onicomicosis y pie de atleta.
Use el mejor calzado con los consejos de nuestros podólogos en Muros y Milladoiro
Si nota molestias en los pies o lleva tiempo usando calzado que no le sienta bien, pida cita con nuestros podólogos en Milladoiro y Muros para que valoremos su caso. Llámenos al 981 536 271 (Milladoiro) o al 981 762 164 (Muros) y un especialista de Raúl Bouzas Policlínica le explicará cuál es su calzado ideal.