Los pies son la base de la movilidad, y cuando fallan, es bastante habitual que todo lo demás se resienta. En el caso concreto de las personas mayores, los problemas podológicos que no se resuelven adecuadamente tienen un impacto directo en el equilibrio, en la seguridad al caminar y en la autonomía del día a día. Lo que para un adulto joven es una sencilla molestia, en una persona mayor puede convertirse en el motivo por el que deja de salir a la calle. ¿Quiere saber lo que más les preocupa en estos casos? Para nosotros es fácil ponerle nombres: estos 7 problemas son los que más atendemos en Raúl Bouzas Policlínica, sus especialistas en podología geriátrica en Milladoiro y Muros.
1. Durezas y callosidades plantares
La piel engrosada en zonas de carga crea puntos de presión que alteran la pisada. Si ocurre lo anterior, el pie busca compensar el dolor de forma inconsciente y eso modifica el patrón de marcha, generando sobrecargas en rodillas y cadera que a largo plazo limitan el movimiento.
2. Uñas engrosadas o mal cortadas
Las uñas no tratadas con regularidad en las personas mayores pueden crecer de forma anómala, presionar el calzado y dificultar el apoyo correcto del pie. En algunos casos, el dolor que generan es suficiente para que la persona reduzca su actividad física de forma significativa.
3. Hallux valgus (juanete)
La deformidad en el primer dedo (lo que todo el mundo conoce como juanetes) provoca dolor al caminar y obliga a usar calzado inadecuado. Con el tiempo, nuestros podólogos geriátricos de Muros y Milladoiro han comprobado de sobra que terminan afectando a la estabilidad del paso y aumentando el riesgo de caídas.
4. Dedos en garra o en martillo
La contractura de los dedos genera rozaduras con el calzado y dificulta el impulso en la marcha. En personas mayores, esta deformidad progresa con rapidez si no se trata y puede llegar a condicionar completamente el tipo de calzado que pueden usar.
5. Pie plano adquirido del adulto
La insuficiencia del tendón tibial posterior es una de las causas más frecuentes de pie plano en las personas mayores. Produce dolor en la cara interna del pie y el tobillo, y altera de forma notable la biomecánica de la marcha.
6. Neuropatía periférica en pacientes diabéticos
La pérdida de sensibilidad en el pie dificulta detectar heridas, rozaduras o cambios de presión. No olvide que el pie diabético requiere revisiones podológicas periódicas para prevenir complicaciones que, si se detectan tarde, pueden ser muy graves.
7. Hongos en las uñas y en la piel
La onicomicosis y el pie de atleta son mucho más que un problema de estética: el engrosamiento de la uña por hongos dificulta el corte y, si no se trata, puede afectar al ajuste del calzado y al apoyo del pie.
Consulte cualquier problema con nuestros podólogos geriátricos de Muros y Milladoiro
Si le preocupa la presencia de cualquiera de estos 7 problemas en los pies de una persona mayor, no lo dude: contacte con nosotros y haremos la correspondiente evaluación.