Ver a un niño caminar de puntillas de forma habitual sorprende porque no es lo más lógico. A veces parece un juego, pero cuando ese patrón persiste más allá de los dos o tres años sin que el talón tome contacto con el suelo de forma regular, entonces nos parece interesante consultar con un profesional. Es importante entender que no siempre indica un problema grave, pero sí merece una evaluación. Si nos necesita para ello, desde Raúl Bouzas Policlínica estamos listos para ser sus podólogos infantiles de confianza en Milladoiro y Muros.
¿Cuándo se considera normal que un niño camine de puntillas?
Durante los primeros meses en que el niño comienza a caminar, es habitual que lo haga de puntillas de forma intermitente. Es parte del proceso de aprendizaje motor. Las señales de alerta llegan cuando este patrón se mantiene de forma constante más allá de los dos años o cuando el niño tiene dificultades para apoyar el talón, aunque se le pida que lo intente.
Causas más frecuentes de que un niño ande de puntillas
La marcha en puntillas puede tener un origen funcional —simplemente un hábito adquirido sin causa orgánica— o estar relacionada con un acortamiento del tendón de Aquiles, que limita la flexión dorsal del tobillo e impide el apoyo normal del pie. En algunos casos también puede estar vinculada a alteraciones neurológicas o del desarrollo que requieren de una valoración por distintos especialistas. Por eso es importante no asumir que "ya se le pasará" sin una revisión previa en nuestra consulta de podología de Muros y Milladoiro con la que descartar cualquier causa tratable.
¿Qué puede ocurrir si no se trata a tiempo?
Un niño que camina habitualmente de puntillas desarrolla una musculatura de la pantorrilla más acortada y tensa, problema que, con el tiempo, puede terminar afectando a la postura, a la marcha y a la participación en actividades físicas. Cuanto antes se detecte la causa, más sencillo y eficaz resulta el tratamiento, y más fácil es evitar compensaciones que se instalan y son más difíciles de corregir.
¿Cómo evalúan este problema nuestros podólogos infantiles de Muros y Milladoiro?
En nuestra clínica podológica de Muros y Milladoiro realizamos una valoración completa de la pisada y la marcha del niño: observamos el patrón de movimiento, exploramos el rango de movilidad del tobillo y valoramos si existe acortamiento muscular. A partir de ese diagnóstico, determinamos si la situación se puede resolver con ejercicios de estiramiento, con plantillas a medida o si requiere derivación a otro especialista.
¿Le preocupa que su hijo siga caminando de puntillas? Pida cita con nuestros podólogos infantiles
Si su hijo camina habitualmente de puntillas y tiene más de dos años, pida ya una cita con nuestro equipo de podología infantil en Milladoiro y Muros. Desde Raúl Bouzas Policlínica haremos el diagnóstico correspondiente y tomaremos las decisiones que sean necesarias en cuestiones de tratamiento.